Thursday, July 07, 2011

El culto a Chávez como medicina y coartada

La adoración a Chávez como política de Estado está dando sus frutos

Jean-François Revel acertó cuando aseguró que “la primera fuerza que dirige el mundo es la mentira”; esa que cuando actúa la define muy bien el diccionario como: “decir lo contrario de lo que se piensa con intención de engañar” y que la propaganda socialista se esforzó en perfeccionar con artística maestría. El poder revolucionario de la mentira ha sido uno de los motores de los cambios sufridos por la sociedad venezolana en esta década que ya parece un siglo. La elevación de los mitos populares al rango de políticas públicas ha dejado una sociedad extenuada de tanto fracaso, clamando al cielo por encontrar soluciones a unos problemas que se agravaron, vale la pena recordarlo siempre, por el capricho de la voluntad popular mayoritaria.

Demoler la democracia a través del voto no es un pecado inédito en la historia moderna, lo realmente peculiar de este proceso de destrucción nacional llamado revolución bolivariana ha sido la preeminencia de lo absurdo, de lo irracional, de lo virtual sobre lo real, en fin, el desprecio absoluto por la verdad. Una mentira esperanzadora no dejará nunca de ser mentira aunque los socialistas le llamen utopía.

Para un tercio como mínimo de la población no importan las evidencias del descalabro gubernamental si todo lo hicieron preñados de buenas intenciones, por eso después de 12 años aún mantienen su lealtad al caudillo. El chavismo ha logrado combinar sorprendentemente victorias electorales con fracasos de gestión clamorosos, haciendo del mantenimiento del poder su único y verdadero triunfo.

La recientemente anunciada enfermedad presidencial seguramente será convertida en esa historia épica indispensable para convertir la batalla de un solo hombre por su vida en una ca
usa colectiva, eso sí, acompañado por el aliento entusiasta de un pueblo que lo ama, o lo que es lo mismo: el culto a la personalidad como medicina. Por tanto, las tragedias cotidianas de una población desamparada ante el auge delictivo, el mal estado de los servicios públicos, la inflación y un largo etc., pasan a un segundo plano porque la salud Hugo Chávez debe ser la prioridad del Estado y de una opinión pública condicionada por el gran poder de fuego de un sistema de medios “públicos” al servicio de la exaltación del caudillo.


Momentos de la aparición en la que llegó a gritar eufórico: "viva Chávez"

Si ya la revolución ha sacado todo el provecho posible de la “herencia de la cuarta república” como excusa predilecta ante los problemas no resueltos, ahora la mala salud del líder llegó en buen momento para disculpar el hecho, por ejemplo, de que la misión vivienda Venezuela no pueda lograr el objetivo de 2 millones de casa en 6 años. No es la lógica matemática o económica sino la salud de Chávez la que hace imposible tamaño exabrupto. Toda crítica al enfermito y su gabinete será motivo de censura moral porque la solidaridad humana debe privar por sobre las apetencias de poder cuando es la vida del presidente la que está en juego, discurso que obvia el detalle de que la desatención de las emergencias  sociales pone en riesgo la vida de cientos de miles de compatriotas, como bien demuestra el sitio medieval a la cárcel del Rodeo, la criminalidad impune y la pésima calidad de los hospitales.

Las enfermedades individuales se pueden curar o no, en cambio las enfermedades sociales permanecen latentes haciendo daño a mucha gente hasta tanto no sean abordadas con efectiva voluntad. Las primeras pueden acabar o no con una vida, mientras las segundas condenan a la sociedad a una eterna agonía. 

Monday, July 04, 2011

El chavismo como “reality show”


He llegado a la conclusión de que estos 12 años de chavismo lo que realmente han sido es un “reality show” con casi 30 millones de espectadores cautivos. Nuestro “caudillo catódico” ha hecho las veces de protagonista solitario de una historia que narra el ascenso de un niño pobre que soñó ser pelotero (beisbolista profesional) y que la frívola torpeza de su sociedad puso en la más alta investidura republicana; para, entre otras cuestiones, administrar la etapa de más prolongada bonanza de precios del petróleo desde tiempos previos a la estatización de la industria.

Este lenguaraz personaje sintetiza las características del venezolano medio: es religioso cuando le conviene, tiene una sentida devoción por Bolívar, siempre ha creído que el problema en Venezuela es porque no le han dado a cada quien “su barrilito para vivir”, está convencido de que los militares están destinados a tomar las riendas del país, además de ser buen amigo de sus amigos y un genuino hombre de izquierdas preocupado por el destino de los pobres. Todas estas peculiaridades se unen a un voluntarismo a prueba de realidad, desprecio por las formalidades (en especial por las leyes) y un notable carisma personal.

Si los venezolanos hubiésemos hecho un casting no nos habría salido mejor para escoger a un personaje con tirón televisivo para una mini serie, una telenovela o un programa humorístico. Pero los azares del destino hicieron que este militar fuera investido de autoridad para comandar tropas y junto a sus compañeros de delirios se embarcó en una sangrienta aventura contra la institucionalidad de una democracia enferma. Su ascenso al poder es ya una historia mil veces contada.

Lo cierto es que los venezolanos pasamos de tener un presidente anciano y enfermo (Rafael Caldera) a un “showman” mesiánico que cambió de arriba a abajo la república para ponerla a sus pies, usando con notable efectividad  interminables peroratas televisadas que secuestran desde hace más de una década la atención de todos sin pedir permiso, puesto que su voz debe ser el sonido de fondo de la vida de sus compatriotas, de eso se trata la “hegemonía comunicacional “y el culto a la personalidad que define al sistema de medios de la revolución bolivariana.

Cuando los venezolanos logremos recuperar la condición de ciudadanos y dejemos de ser meros espectadores o televidentes de nuestro drama, la situación dejará de ser esta ópera bufa con tintes tragicómicos que es hoy.


Saturday, June 18, 2011

Que entre “Pranes”, “Coliseos” y “Brujas” no te veas

La angustia de los familiares ante la incertidumbre de la muerte

La masacre de la cárcel de El Rodeo, que se ha saldado con decenas de muertos y heridos, es el recordatorio de que o entendemos que los derechos humanos que nos protegen a nosotros son los mismos que deberían ser respetados a la población reclusa, salvo el de la libertad en el caso de los condenados o procesados muy peligrosos, o estaremos sentenciados a repetir cada cierto tiempo esta dinámica perversa de odio y violencia criminal.

Si existen lugares que ilustran mejor  que ninguno el desbarajuste nacional, esos son los penales venezolanos. Desde hace décadas el Estado ha sido incapaz de cumplir con los preceptos constitucionales que rigen el sistema penitenciario nacional por la misma mezcla de desidia, insensibilidad, mediocridad y corrupción, que ha convertido a nuestro país en objeto de estudio psiquiátrico por su imparable carrera hacia el fracaso continuado.

La violencia criminal en Venezuela ha dejado en esta última década decenas de miles de víctimas ante el estupor paralizante de todos, actuando con especial saña en las barriadas pobres de las grandes ciudades y llevándose consigo a jóvenes en edad productiva que están dejando una herida que no para de sangrar. La impunidad en delitos de homicidios llega al sorprendente 97% de los casos, de este dato se infiere tanto que la vida perdió todo su valor como que hay muchos asesinos acechando a los ciudadanos de bien.

Aquellos pocos criminales que han sido detenidos y sometidos a la justicia están en uno de los sistemas penitenciarios más salvajes, corruptos e inhumanos del mundo, sistema que parece haber sido diseñado por el mismísimo Lucifer, donde la insalubridad, el hacinamiento, la violencia en todas sus formas y el abuso de poder se encargan de inyectar dosis de odio cotidiano a los internos, que lejos de rehabilitarlos los transforman en seres despiadados y primitivos que multiplican por mil los peligros que la sociedad enfrenta cuando logran salir vivos de allí.

Muestra del brutal hacinamiento que padecen los reclusos
Estos “doctorados en maldad” se ven igualmente promovidos por un sistema judicial putrefacto, lento y vilmente corrupto que condena de hecho a personas a las que no se les ha probado su delito, es decir, constitucionalmente inocentes. La sola existencia de personas no condenadas nos debe indignar a todos porque a la infame presencia  de presos políticos debemos añadir también la  reclusión de aquellos que por falta de recursos, mala suerte y casualidad del destino se ven privados de su libertad como víctimas de las perversidades del sistema, o lo que lo mismo: presos de la política de indolencia estatal.

La inanidad de las autoridades ante este drama ha hecho que los penales sean dirigidos por los propios internos apoyados por una camarilla de funcionarios inescrupulosos que llegan a manejar sumas de dinero inimaginablemente altas. Los “pranes”, por ejemplo, son aquellos personajes que se convierten en jefes indiscutidos a través de la violencia, el dinero y la intimidación y que manejan los negocios de sus subalternos internos y externos, es decir, su ejército personal de protección que le permite ejercer su poder arbitrario sobre los presos y los miembros de su banda que continúan en libertad, respectivamente. Buena parte de los secuestros, extorciones y muertes por encargo que aterrorizan a nuestra sociedad son gestionados desde las distintas cárceles del país, según información aportada por los cuerpos de investigación criminalística.

Otra de las villanías retorcidas que se dan en los penales es la presencia de internos a los que les denominan “brujas”, hombres que por temor son sometidos a las más humillantes labores diarias que van desde la limpieza de letrinas, la elaboración de comida hasta el deber de satisfacer el apetito sexual de su “padrino”: aquel que se encarga de protegerlo de los demás como si se tratara de su “señora”. En muchas ocasiones los conflictos internos de toda índole se resuelven en los sangrientos “coliseos”, torneos en los que los contrincantes pelean a cuchillo para “matar una culebra” (solucionar un problema) rodeados de los demás presos que chillan y animan como en el antiguo circo romano.

Sin duda alguna que en el caso del sistema penitenciario venezolano cabe la manida frase: “no son todos los que están, ni están todos los que son”, por lo que la indiferencia del gobierno y la sociedad para solucionar los distintos aspectos que propician un drama que, además de avergonzarnos, debería motivarnos a exigir soluciones viables a corto, mediano y largo plazo, nos confirma lo enfermos que estamos como sociedad. Las mafias de reclusos existen sólo porque una mafia mayor de funcionarios y custodios se lucra obscenamente con todas sus actividades, esta es la prueba de que la corrupción también mata.


Saturday, June 04, 2011

Elección en Perú: el mal menor y sus garantes

Ganará el que menos miedo cause o el que mejor disimule
La clave de esta elección terminará siendo el nivel de compromiso que asuman los garantes de cada opción luego de que se sepa quién fue el favorecido por las urnas: Mario Vargas Llosa y Alfredo Bryce Echenique por parte de Humala y Hernando de Soto, PPK y Castañeda por el lado de Fujimori, habrán hipotecado todo su prestigio político a la labor de contener los impulsos antidemocráticos de quien tenga la responsabilidad de gobernar Perú los próximos años.

¿Cómo es posible que un país que lleva dos décadas de crecimiento económico esté tan cerca de “joderse” otra vez? El Perú, que elige entre “el cáncer y el sida” (Vargas Llosa dixit) en la segunda vuelta presidencial del 5 de junio, es uno de los países que ha sacado a más gente de la pobreza en la última década, éxito sólo comparable con el de su vecino: Chile. El dilema de escoger entre la hija de un condenado por crímenes contra los derechos humanos y un militar nacionalista contaminado con delirios étnico-políticos como el etnocacerismo (que también le vienen de familia), es el peor de los escenarios posibles para quienes intentan preservar lo logrado y perfeccionar la democracia peruana dentro de los límites del imperio de la Ley.

Las encuestas de la última semana nos dicen que la disputa será la más cerrada de la historia electoral peruana y la nación se encuentra en unos niveles peligrosos de polarización política que vaticinan una jornada electoral larga y tensa. Entre Keiko y Ollanta se juega el futuro inmediato de una nación que parecía haber encontrado el camino del sentido común para superar sus muchas rémoras.

Alfredo Bryce Echenique y Mario Vargas Llosa son los avales de Humala

Ahora mismo, no hay peruanos indiferentes ante el dilema mayor al que se enfrentan en esta elección: los fantasmas del legado más perverso del fujimorismo se mezclan con la larga “mano peluda” del chavismo continental, por lo que más allá de los discursos y promesas electorales de los contendientes, los ciudadanos deben establecer cuál de los dos es el mal menor, aquel al que se puede controlar de una manera más efectiva para evitar que el autoritarismo despótico se instale de nuevo.


La derecha peruana se aferra a Keiko por considerar a Humala un salto al vacío 

La metáfora pesimista que anticipó el escritor y Premio Nobel de literatura, Mario Vargas Llosa de elegir entre el “cáncer y el sida” se ha materializado desafortunadamente y ahora toca tomar una decisión. Para el ilustre intelectual iberoamericano la opción es apostar por Humala y en ello se ha empeñado en las últimas semanas, destacando lo que padeció su pueblo en los tiempos del régimen de Alberto Fujimori, actualmente condenado a 25 años de prisión por crímenes contra los derechos humanos y corrupción.

No obstante, los peruanos recuerdan también el otro legado que dejó el fujimorismo en materia de seguridad y economía. Haber acabado con las bandas terroristas más fanáticas y sanguinarias de la región, Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru, pese a utilizar para ello métodos reñidos con el Estado de derecho, es un mérito que se le atribuye a Fujimori y a su siniestro asesor Vladimiro Montesinos. Incluso, hay quienes aseguran que esa guerra sucia contra el terror fue la que logró la victoria y sentó las bases para el crecimiento económico que disfruta Perú actualmente.

Abimael Guzmán tras las rejas es un símbolo fujimorista

Pero el precio que pagó este antiguo virreinato andino fue la corrupción más espantosa que haya conocido el país en su historia reciente. Con todo y que la deshonestidad política no la inventó el fujimorismo, Vladimiro Montesinos la convirtió en una verdadera política de Estado amparado por su jefe Alberto Fujimori.

Por su parte, el militar nacionalista, Ollanta Humala, quien irrumpió en la arena política peruana como los caudillos de siempre, es decir, mediante las armas y que en las anteriores elecciones se lanzó a los brazos del principal promotor de la dictadura del siglo XXI, el teniente coronel, Hugo Chávez, ha intentado dulcificar su mensaje diciendo que su lejanía a las tesis chavistas no es una impostura para engañar incautos. Incluso se ha esforzado por acercarse al símbolo de la izquierda democrática, el brasileño Luis Ignacio “Lula” Da Silva, haciendo juramentos solemnes de respeto a la democracia, la libertad de expresión y la economía de mercado.

Hay imágenes que persiguen como esta de Humala, Chávez y Morales hace ya algunos años

Para los venezolanos esas promesas nos parecen muy conocidas, ya que en las vísperas de su ascensión al poder, Hugo Chávez, también se declaró partidario de la “tercera vía” del laborismo británico que lideraba en aquel entonces Tony Blair.

Tuesday, May 31, 2011

33%

El culto a la personalidad condena toda forma de crítica


Este es el porcentaje de gente que cree en la promesa de construcción de 2 millones de viviendas en 6 años, según Datanálisis, sin importar la lógica matemática o los antecedentes de ineficiencia corrupta que el régimen chavista muestra sin pudor alguno con sus 284.328 “soluciones habitacionales” construidas en 12 años. Período en el que ha administrado una extraordinaria bonanza de los precios del petróleo, con recursos equivalentes a más del monto del primer rescate financiero que se anunció en EEUU con el estallido de la crisis inmobiliaria. Este dato se presenta a la opinión pública como la demostración de que “los venezolanos no son tan ingenuos” como para creer semejante disparate. Pero es que ¿Acaso el 33% de la población les parece poco?

Esta información me recordó los primeros años de gobierno chavista, cuando en otra encuesta el 35% de los consultados respondían afirmativamente a la proposición: “apoyo a Chávez haga lo que haga”, postura que se manifestaba en las movilizaciones de masas del caudillo televisivo con la consigna: “con hambre y desempleo con Chávez me resteo (comprometo)”. Por tanto, la comparación de ambos datos luego de casi una década de diferencia y con toda el agua que ha pasado bajo el puente de la revolución, evidencia que el núcleo duro del chavismo fanático se ha movido muy levemente a la baja, casi dentro de los límites del margen de error de toda encuesta.

No deja de ser sorprendente constatar que existe más de un tercio de la población que es inmune a la realidad, que se acurruca como un caracol en su concha cuando se enfrenta a las penurias del desastre al que ha sido sometida Venezuela en estos años de revolución. Muchos salvan la cuestión culpando sólo a la oposición de la imposibilidad de articular una propuesta atractiva para aglutinar voluntades dispares; otros a las dosis no menores de odio y resentimiento social que desde el poder han sido dirigidas, mediante el populismo más atroz, al sector más dependiente del Estado y vulnerable a sus tácticas de chantaje clientelar. Incluso a hay quienes hacen referencias al influjo mágico de eso que llaman liderazgo carismático.

Sin embargo, las preguntas más inquietantes que se desprenden de este dato son: ¿Cuántos de ese 33% están dispuestos a imponernos su manera de pensar a sangre y fuego? ¿Podemos recuperar la gobernabilidad democrática con un tercio de la población que parece despreciar la tolerancia? ¿De perder las elecciones estarían dispuestos a aceptar un cambio de rumbo? ¿Podrá una mayoría muy justa reconstruir una nación que la otra mitad se encargó de desbaratar? ¿Existe tanta gente partidaria de la dictadura? De las respuestas a estas preguntas está hecho el futuro de Venezuela, para bien y para mal.

Saturday, May 28, 2011

The Big Pep Machine


Wembley se encarga de canonizar a un equipo de genios insolentes con su segunda Champions en los últimos tres años y la cuarta de la entidad catalana a full color.

El FC Barcelona deleitó a los amantes del fútbol desplegando todas las cualidades que distinguen al mejor equipo que el mundo ha visto en décadas. Una generación de artistas liderados por un excelso Leonel Messi, han decidido dejar su impronta en el césped de la catedral del fútbol. Al Manchester United le ha tocado padecer lo mejor del juego frenético de un grupo de chavales que responden en el campo las interrogantes que los malos perdedores dejaron en el ambiente: El Barsa gana, enamora y sorprende porque son un milagro con el balón en los pies, así de simple.

La valentía de los dirigidos por Sir Alex Ferguson se estrelló con once jugadores en el máximo nivel de inspiración posible. Los ingleses no pudieron contrarrestar la velocidad de un balón al que sólo veían pasar por los pies de maestros correlones como Xavi, quién en el primer tiempo hizo una de sus geniales asistencias para que el letal Pedrito abriera la cuenta ante un Van der Sar estático y perplejo.
Sólo un error por exceso de relajación del Barsa le permitió a Rooney lograr empatar un encuentro en el que los diablos rojos apenas podían hilvanar más de tres pases seguidos. La superioridad de los blaugranas se confirmó cuando el genio de siempre, la pulga atómica rosarina, ese que llaman Leo, demostrara su gran olfato sacando un latigazo de media distancia que volvió al congelar al veterano portero holandés. Así llegó una ventaja que no volvería a perder jamás.
Tan brillante fue la actuación de todo el equipo que un David Villa venido a menos se encargó de marcar un golazo de esos que quedarán en la retina de los culés de todo el mundo que no dejan de multiplicarse con cada laurel logrado. Con este nuevo título de Champions, los catalanes pueden decir que su filosofía deportiva y estética consiguió lo que parecía imposible no hace mucho tiempo: concatenar belleza y resultados.
Ya Pep Guardiola entró con los dos piés en el pedestal de los técnicos más exitosos de la historia de fútbol. Pase lo que pase con él en el futuro no habrá quien intente manchar con injurias un legado que es más que deportivo, es ético y estético, es simple poesía en movimiento.

Wednesday, May 25, 2011

La Izquierda sin Derecha

La propaganda del socialismo del s. XX sentó las bases para la consolidación del chavismo


Si el socialismo real hubiera logrado la mitad de los éxitos que alcanzó su aparato propagandístico en la “batalla de ideas” del siglo pasado, hoy todos marcharíamos a paso de ganso, agradeciendo al “querido líder” o “padrecito de los pueblos” de turno nuestras miserables existencias. Se habría cumplido sin problemas la pesadilla orweliana de control total del Estado sobre los individuos. Afortunadamente, la economía es una ciencia y la inviabilidad del modelo terminó por condenarlo en buena parte del mundo

No obstante, Venezuela es un caso llamativo para observar y aprender de lo que le pasa a una sociedad en la que triunfan las ideas equivocadas. El sueño gramsciano de control de la superestructura (cultura, la educación, los valores, etc) como antecedente a la toma del poder político, mediante la acción militante y persuasiva de los intelectuales “comprometidos” con la revolución, se materializó mucho antes de la definitiva ascensión al poder de Hugo Chávez en 1999 y sin necesidad del uso de la violencia generalizada. Las universidades y los medios de comunicación fueron esenciales para convencernos del “bello” significado de la palabra socialismo, creando la hegemonía ideológica de la que se nutrió nuestro caudillo televisivo. Durante cuatro décadas, como mínimo, las aulas de las principales casas de estudios superiores sirvieron como fábricas de marxistas profesionales: técnicos, científicos y humanistas proclives a esta doctrina “salvadora” que, naturalmente, coparon los medios para divulgar la “buena nueva” de la redención definitiva de los pobres.
Mural revolucionario en una de las entradas de la UCV

Sabemos que esta situación no se dio exclusivamente en la academia y en los medios venezolanos ya que, con sus matices, este fenómeno también sucedió en muchos otros países, al fin y al cabo era una política global diseñada por el imperio soviético. La diferencia radicaba en el hecho de que Venezuela también cumplía con los requisitos estructurales de su economía: era un país organizado en torno al rentismo petrolero (mono-productor, mono-exportador y últimamente hasta mono-temático). El consenso forjado alrededor de la socialdemocracia fue tan amplio que se podría afirmar que fuimos, en tiempos de la guerra fría, una de las naciones económicamente más estatizadas fuera de la órbita soviética. Las diferencias en nuestra clase política dominante (AD-COPEI-MAS) se reducían al hábito de ir o no a misa. 

Tener a una sociedad subvencionada era una forma de mantenernos en una especie de adolescencia prolongada e irresponsable, privilegiando el consumo por sobre la producción, el derroche por sobre la austeridad, el oportunismo por sobre el mérito y la corrupción por sobre el trabajo. Este envenenamiento se encubrió tras el lenguaje de lo políticamente correcto, que es donde el socialismo ha cosechado sus mejores frutos, transformando la holgazanería en “afán de justicia social”, el clientelismo en “acción solidaria”, el despilfarro en “subsidio”, la pobreza en “popular” y el robo en “expropiación”.

El término “derecha”, por tanto, es otro que evidencia el triunfo de la propaganda socialista, al igual que el de “progresista”. El primero es la quintaescencia de lo humanamente condenable puesto que engloba a todos aquellos que dudan de la “superioridad moral” de la izquierda y, el segundo, es un ejercicio de alquimia lingüística sorprendente viniendo de personas que desprecian las libertades individuales y avalan experimentos totalitarios como los de la Cuba castrista, ejemplo de estancamiento y atraso.

Tan “de izquierda” es Venezuela que la gran mayoría de quienes se oponen al caudillo rojo, comparten muchos de sus prejuicios ideológicos contra esa economía de mercado que no se atreven a defender no vaya a ser que los etiqueten de “capitalistas”. “Chávez no es de izquierda”, “esto no es una revolución”, “Chávez es realmente de derecha”, “esto no es socialismo”, “yo soy de izquierda y Chávez no me gusta”, “esto es sólo el militarismo de siempre”, “Chávez es fascista”, etc, etc. Frases que se repiten sin cesar por gente que parece más preocupada por el prestigio de la izquierda y el mantenimiento del buen nombre del socialismo que por hacer evolucionar sus ideas, vistas ya las consecuencias desastrosas de su influjo sobre la vida y el destino de nuestra sociedad.

Los estudiantes parecen dispuestos a cambiar de paradigma

En definitiva, en Venezuela la izquierda se lo perdona todo, mientras la derecha intenta confundirse con el entorno para no molestar. Por fortuna, existe una tendencia creciente en las generaciones más jóvenes que apunta a una crítica más consistente de nuestra realidad político-ideológica, intentado recorrer los caminos diametralmente opuestos a los que nos llevaron a estar atrapados dentro de los límites de un discurso anacrónico.

Sunday, May 22, 2011

“Voto de censura” POPULAR a Zapatero en España



La derecha española (PP) logra una vital victoria camino a las elecciones generales del próximo año, mientras que la izquierda gobernante (PSOE) sufre la peor derrota en unas elecciones autonómicas y municipales de su historia. Bildu, izquierda proetarra, entran con fuerza en el País Vasco  e Izquierda Unida (IU) se beneficia del varapalo socialista. El centrista UpyD se abre paso como partido nacional

El Partido Popular español (PP) ha logrado una contundente victoria sobre el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en las elecciones municipales y autonómicas celebradas este domingo en toda España. Más del 65% de los españoles convocados a las urnas ejercieron su derecho al voto en un ambiente de total civismo y tranquilidad.

Con este resultado va a ser muy complicado para Zapatero llevar su permanencia en el poder hasta 2012, puesto que la magnitud de la derrota puede ser interpretada como un verdadero “voto de censura” a su gestión, figura que en el régimen parlamentario español significaría la caída del gobierno. Sin duda alguna, la terrible crisis económica que sufren los españoles ha pasado factura al ejecutivo de un José Luis Rodríguez Zapatero, que aunque anunció que no se presentará en las próximas elecciones generales, ha cosechado una de las derrotas más duras de la historia democrática de su partido.

No obstante, los resultados también ratifican la esperada y fuerte irrupción de la izquierda pro-etarra de Bildu en el País Vasco y un repunte importante de Izquierda Unida en toda España, partidos a la izquierda del PSOE que se habrían beneficiado del desánimo de los votantes naturales de un gobierno en clara decadencia.

Esta victoria da un espaldarazo importante al líder del Partido Popular, Mariano Rajoy en su camino a la Moncloa luego de perder con Zapatero las dos elecciones generales anteriores. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre amplía significativamente su votación y el actual alcalde de la capital, el popular Alberto Ruiz Gallardón logró su tercera mayoría absoluta consecutiva.

En Barcelona, Convergencia y Unión, partido nacionalista de centro-derecha le arrebató el ayuntamiento de la segunda ciudad de España al partido Socialista de Cataluña, aunque tendrá que tener el apoyo del PP para poder gobernar.

Friday, May 20, 2011

El "Juicio Final" se demora


Hoy 21 de mayo de 2011, retomo el deber de mantener vivo mi propio medio de comunicación con este blog que alguna vez escribí pensando en que algún despistado lo encontraría como quien se tropieza con alguien en la calle y decide saludarlo. En el mundo digital las cosas no son así, de hecho, estos espacios toman vida sólo si tienen un editor dispuesto a promocionarlo de manera consecuente a través de la infinidad de vías que existen en el ciberespacio. Las redes sociales son un magnífico medio para hacerle saber a quienes te conocen que tus opiniones tienen un lugar en el que se extienden un poco más allá de los 420 caracteres de facebook o los 140 de twitter. Así que aquí estoy de nuevo, comenzando a escribir justo cuando estamos a la espera de que se concrete de una vez por todas la profecía del fin del mundo que un grupo de fervientes creyentes se ha encargado de esparcir por doquier con gran alarma y desplegando sorprendentes recursos económicos ¿Qué sería de los hombres sin la conciencia de su propia finitud? ¿Todo lo que comienza debería tener un final? Aunque en el momento que escribo estas líneas ya en Asia están por finalizar el día y nada que aparecen los espectaculares y masivos terremotos que acabarían con la humanidad. No obstante, los profetas del desastre nos advierten de que es un proceso lento que debería terminar el próximo 21 de octubre. Ya me extrañaba a mi tanta premura, toda destrucción requiere de mucha laboriosidad y tiempo, especialmente cuando hablamos de todo un planeta y de alrededor de 7 mil millones de personas. Aunque parezca absurdo, yo soy de los que cree que cada día que pasa nos acercamos más al final de todo, aunque me temo que poco tendrá que ver con las ruidosas versiones que sobre este asunto se han encargado de crear en Hollywood ¡Qué sería de la industria del entretenimiento ligero sin un argumento como este! @luisdesanmartin

Wednesday, February 22, 2006

Mahoma Superstar

La Umma levanta su espada en contra del enemigo infiel. Turbas enfervorizadas de musulmanes atacan embajadas europeas desde Palestina a Indonesia por la publicación de caricaturas satíricas en un periódico danés, en las que se representa al profeta Mahoma. La violencia es tal que los líderes occidentales apenas se sienten conminados a balbucear una torpe y claudicante disculpa, mientras que la Liga Árabe se encarga de azuzar el conflicto calificándolo como un ataque organizado para ofender a los musulmanes. Irán y Siria se aprovechan de la situación para pasar al contra ataque justo en el momento que ambos países están en la mira del Consejo de Seguridad de la ONU. Un rápido movimiento de tablero que acomoda las piezas para un eventual enfrentamiento que parece sólo cuestión de tiempo.

Porque tiempo es lo que busca ganar el nuevo eje totalitario para la conformación de alianzas estratégicas que le permitan establecer diferentes frentes que dificulten los movimientos ofensivos del "gran Satán" y sus aliados europeos. La manipulación religiosa en este caso es tan evidente que pocos dudan que su explosión, cuatro meses después de la publicación de las caricaturas, es una estrategia orquestada para neutralizar la discusión del contencioso nuclear iraní en el Consejo de Seguridad de la ONU y sus más que probables consecuencias punitivas en contra del régimen de los ayatolás. Por muchas diferencias que existan entre la rama suní y chií del Islam, su entendimiento para lograr los objetivos de la Jihad, en cuanto a la expansión imperial de la fe musulmana en tierras del enemigo ateo-cristiano (valga el contrasentido), aparca por el momento cualquier diferencia teológica que, a lo largo de su historia, les llevara a no pocos y sanguinarios conflictos intra-islámicos.

La conformación de este nuevo eje anti-occidental, liderado por Irán y Siria, cuenta con la adhesión de las fuerzas reaccionarias que anidan en Occidente y que se caracterizan por un odio visceral al gigante americano; no por casualidad Cuba y Venezuela votaron en contra de llevar el programa nuclear iraní ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

El general petróleo

La visita que tiene programada el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, a Sudamérica, busca, presumiblemente, la firma de convenios de tipo energético-militar de asistencia recíproca con Venezuela, en caso de una intervención armada, para utilizar el petróleo como arma política disuasoria, mientras Irán acelera la construcción del arma total: la bomba atómica. La retórica anti-estadounidense del caudillo tropical, su megalomanía revolucionaria y las extensas reservas de petróleo con las que cuenta, lo hacen el aliado perfecto para frenar los movimientos de un gigante "adicto al petróleo". La coquetería diplomática entre funcionarios de la teocracia islámica y la petrocracia bolivariana vislumbra una alianza geoestratégica tan ambiciosa como peligrosa.

El general petróleo junto con la glorificación del martirio en nombre del Islam, son armas muy poderosas contra la duda y pusilanimidad creciente de un Occidente que se sospecha penetrado por cientos de miles de soldados durmientes, a la espera de órdenes para atacar en cualquier sitio, contra quien sea y con los medios necesarios que venguen con sangre los supuestos agravios sufridos por el Islam.

No es respeto, es temor

La polémica que suscitó las caricaturas de Mahoma en Occidente y sus consecuencias en el mundo musulmán, demuestra que muchas de las críticas que los gobiernos e intelectuales bienpensantes occidentales hicieron a los editores y dibujantes escandinavos, en referencia a los supuestos excesos en el ejercicio de la libertad de expresión, no son más que un disfraz para el miedo puro y duro al Islam. Actitud que contrasta con la casi unanimidad o tímidas críticas de los dignatarios, clérigos e intelectuales musulmanes ante la reacción desproporcionada y brutal de los seguidores del profeta.

Una vez más, el espíritu autocrítico que tanto progreso ha generado en Occidente, se devuelve en su contra hasta convertirse en autodestructivo, en un contexto de pugna entre civilizaciones con notables diferencias en cuanto a sus convicciones morales y principios éticos. Porque así como la figura del profeta es sagrada para los musulmanes, la libertad de expresión también lo es para nosotros, ya que es la base de ese sistema de libertades que protegemos con la democracia.

Por supuesto que la libertad de expresión tiene límites; éstos se encuentran en el Código Penal de un Estado de Derecho que privilegia el libre flujo de las ideas antes que la censura previa. Afortunadamente no es el Corán la fuente de toda nuestra jurisprudencia en materia de derechos humanos. Si una persona civilizada se siente agraviada por una información, son los tribunales los encargados de juzgar la cuestión, no los clérigos de ninguna religión.

Cuando se utiliza el típico argumento de que: "aunque la libertad de expresión es fundamental", ella no justifica a nadie, por ejemplo, a gritar ¡fuego! en un auditorio lleno de gente, por los perjuicios que el pánico pudiera causar, no se toma en cuenta una matización que cabría en esta metáfora: Y si fuera cierto que el auditorio se está quemando ¿Sería más ético dejar que todos se quemasen para no generar pánico? o en ese caso gritar ¡fuego! al menos daría la oportunidad a algunos de salvarse.

Digo esto porque es posible que la crisis de las viñetas sea un síntoma del auge del integrismo islámico, no ya a nivel de pequeños grupúsculos de fanáticos, sino a escala de grandes masas orientadas por unas cuantas ideas simplistas de tipo religioso que pregonan la destrucción de los no creyentes o como mínimo su castigo ejemplar en nombre de un Dios severo, misógino y vengativo. La extensión de esta doctrina totalitaria entre los musulmanes "moderados" es un fenómeno tan inquietante, que su sola consideración sería calificada como un "delirante despropósito de los belicistas de siempre", por parte de ese ejército de progre-masoquistas que conciben a Occidente siempre como victimario y nunca como víctima.

Mucho sacrificio costó a Occidente su liberación del absolutismo religioso como para aceptar la mordaza islámica. En estos momentos es recomendable una serena firmeza que reafirme nuestros valores ante la forma más peligrosa de totalitarismo a que se enfrentan las democracias liberales: el islamismo.

Muchas de las ideas que en su momento fueron catalogadas de herejías se convirtieron en principios liberadores que hicieron avanzar la ciencia y la política, sino que se lo pregunten a Galileo. Por tanto, la herejía y el humor es el derecho que tenemos los seres humanos a poner en duda los dogmas, a reírnos de lo solemne, a bailar con nuestros dioses. Podría verse también como el don que nos otorgó Dios para dudar de su existencia en procura del desarrollo de una inteligencia tan imprescindible para comprender todo lo que nos rodea, como útil para reírnos de nuestra propia estupidez. Sólo el talento de Andrew Lloyd Weber puede convertir esta tragicomedia islámica en una opera rock.